martes, 31 de mayo de 2016

2.11 Seguridad



Cuando se habla de “aplicaciones en Internet”, no se debe entender que nuestros datos están sueltos en la red. Quizás este es el mayor miedo que tienen las empresas y por eso creo que es conveniente explicarlo. Los datos, cuando están en aplicaciones en cloud, se alojan en DATA CENTERS, empresas específicamente dedicadas a la custodia y salvaguarda de datos de empresas de todo tipo: bancos, entidades financieras, gobierno, multinacionales, pymes, personas como vosotros o como yo…. Son empresas que cuentan con todas las medidas de seguridad necesarias, tanto físicas como de software, de forma que no haya jamás una pérdida de información ni de integridad de los datos. La única precaución que hay que tener, es encontrar un DATA CENTER o proveedor que nos dé garantías y prestaciones adecuadas al “valor” que damos a nuestros datos. Y eso, es algo que ya hacemos a día de hoy con otros servicios como Internet, teléfono, etc.




La seguridad de los datos almacenados y los datos en tránsito pueden ser una preocupación cuando se almacenan datos sensibles en un proveedor de almacenamiento en la nube. El rendimiento puede ser menor comparado al almacenamiento local La fiabilidad y la disponibilidad dependen de la disponibilidad de red y en el nivel de las precauciones tomadas por el proveedor de servicios. Los usuarios con determinados requisitos de registro, tales como los organismos públicos que deben conservar los registros electrónicos de acuerdo a la ley, pueden tener complicaciones con el uso de la computación en nube.






VENTAJAS DE LA UTILIZACIÓN DE LA NUBE 

La utilización de estos servicios aporta una serie de mejoras indiscutibles tanto para usuarios como para empresas: 
 Eliminación de distancias para el préstamo de servicios. No importa el lugar donde nos encontremos. Si tenemos un equipo con conexión y nuestros datos en la nube, vamos a poder acceder a los mismos sin ningún problema. 
 Copias de seguridad actualizadas. Mediante este sistema es mucho más sencillo recuperar los datos ante un fallo informático. 
Ahorro de costes y mantenimiento. Si nuestro trabajo no se encuentra en servidores propios es posible ahorrar los elevados costes de mantenimiento y licencias de los mismos. 


 Problemas del uso de la nube.
 
Como era de esperar, no es oro todo lo que nos encontramos en estos aspectos, por lo que se hace necesario contar la parte negativa: 
 El almacenamiento remoto en servidores ajenos, produce una interdependencia a medio plazo de los mismos. 
 Toda la disponibilidad de aplicaciones y documentación, está ligada a Internet, ya que si carecemos del servicio, nuestra información será cien por cien inaccesible. 
 Los datos sensibles no residen en un lugar físico, lo que puede generar una vulnerabilidad de seguridad debido al robo de los mismos. 
 La información recorre varios nodos hasta que llega a su destino, por tanto, si viaja sin cifrar, puede ser visible para terceras personas.

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